48 pantallas diseñadas solo, y el 35% que cambió
Cómo construí una plataforma de contratos legales desde cero, y lo que una revisión de diseño con tres desarrolladores me enseñó sobre entregar producto.

- Los equipos legales colombianos redactaban contratos a mano: 20 minutos cada uno y unos 7 errores en cláusulas críticas.
- Diseñé 48 pantallas durante tres meses sin hablar con un desarrollador. Cuando tres desarrolladores abrieron el archivo, el 35 % tuvo que cambiar.
- El producto se lanzó, los errores bajaron de 7 a menos de 2 por contrato y hoy es un SaaS independiente.
Contexto
Customela nació dentro de Joonik, una empresa de staff augmentation en Barranquilla. La idea: que los equipos legales crearan, llenaran y gestionaran contratos de forma digital en vez de escribirlos en Word y perseguir firmas.
En Colombia un contrato pesa. Cada cláusula y cada decimal de un cálculo financiero puede volverse una responsabilidad. Los equipos no solo eran lentos. Cometían en promedio 7 errores de digitación por contrato, y cada uno tomaba unos 20 minutos.
El problema real
El problema era el alcance. El CEO quería plantillas, contratos personalizados, lógica de variables, web y móvil, marca y landing, todo a la vez.
Pasé el primer mes con él mapeando el problema y aguantándome las ganas de abrir Figma. La meta era una definición real de MVP, lo que implicaba recortar cosas que él no quería recortar.
Un flujo que funciona por completo vale más que tres que funcionan a medias.

Diseñar solo
Durante tres meses fui el único diseñador y no había un desarrollador asignado. Construí la arquitectura del producto, la marca, 48 pantallas, un sistema de diseño desde cero y la landing.
Probé lo que pude. El card sorting redujo las variables a 7 tipos. El tree testing demostró que la gente encontraba las cláusulas. El first-click testing convirtió el modal de variables en algo más parecido a un formulario que a código.


La revisión
A los tres meses, tres desarrolladores abrieron mi archivo de Figma. Salieron tres problemas a la vez: la lógica del back-end era mucho más pesada de lo que sugerían las pantallas, yo no había resuelto los layouts responsive y mis animaciones eran costosas de construir.
Auditamos todo y llevamos dos opciones al CEO: construir todo como estaba diseñado, o lanzar un flujo completo e iterar. Tomó tres conversaciones distintas. Elegimos la segunda.
Qué se lanzó
Un sistema de dos capas. Los agentes de campo llenaban contratos con formularios a prueba de errores. Los abogados senior armaban plantillas inteligentes con su propia lógica, sin código.
El MVP web salió con un 65 % de fidelidad frente al Figma. Después llegó la app iOS, luego el modo oscuro, y Android no alcanzó el cronograma. En total el producto creció a unas 70 pantallas.


Resultados
Customela empezó dentro de Joonik y hoy funciona como un producto independiente.
Dónde me quedé corto
Diseñé tres meses sin aportes de desarrollo. No tenían a nadie asignado, pero pude pedirle al CEO un desarrollador para las conversaciones de arquitectura. No lo hice, y una tercera parte de mi trabajo cambió.
El control de calidad también sufrió: diseñaba la app móvil y supervisaba otro proyecto al mismo tiempo. Joonik asignó entonces un segundo diseñador.
Qué cambié
Me puse una regla: nunca diseñar más de un sprint adelante sin un desarrollador en la sala. Para la app móvil adoptamos MUI como base compartida y consulté a los desarrolladores mientras diseñaba, y esa app salió con mucha mejor alineación.
Esa regla es la razón por la que hoy me siento en las reuniones de marketing y de desarrollo desde el primer día.
Founding Product Designer en Barranquilla. Diseño y construyo con founders en etapa temprana. Más sobre mí →
